Es entre antigüedades y música que uno llega a sentarse a la mesa de este bonito restaurante. Aquí, todo es de segunda mano; las mesas y sillas de bistró se codean con los muebles rústicos. Si a esto le añadimos música rock, pop y jazz de fondo, el escenario está preparado. En "Broc and Roll", ¡la autenticidad es lo que cuenta! ¿Y la comida? Disfrutará de los huevos en "cocotte", los quesos gratinados, las ensaladas gourmet, el pescado o la carne. Los precios son razonables, y si el menú es limitado, es porque favorecen los circuitos cortos.