Una película de Nicolas PELLISSIER y Patrick MOREAU.
Antiguo Reino de Siam, Tailandia no adoptó este nombre hasta 1939. Es tanto más apropiado cuanto que significa "la tierra de los tailandeses" o "la tierra de los hombres libres". Los primeros reinos de Sukhothai y Ayutthaya tuvieron que luchar contra el Imperio Jemer antes de establecer un Estado relativamente poderoso e independiente. Fue precisamente gracias a este poderío que el país logró escapar a la influencia de los imperios coloniales europeos en el siglo XIX. Hoy, el reino es el país más desarrollado de la península indochina. Las ancestrales tradiciones budistas están firmemente arraigadas en todas las edades, pero el país apuesta decididamente por el modernismo en los albores del tercer milenio. Pagodas con tejados relucientes de rojo y oro conviven con torres de cristal y acero. Tras el difícil periodo de Covid, Tailandia ha vuelto a convertirse en uno de los países más visitados del planeta, con viajeros encantados por su rica y brillante cultura, sus majestuosos templos, su original gastronomía y sus islas de playas de arena blanca. Pero Tailandia no es sólo un paraíso para turistas en busca de exotismo. Aunque es muy tolerante y respeta rigurosamente los preceptos del budismo hinayana, la sociedad tailandesa tiene dificultades para hacer frente a la afluencia de refugiados procedentes de una Birmania convulsa...