Situada en el nacimiento del río Grosne, en el sur de Francia, Grosnescargot tiene una situación ideal para el bienestar y el desarrollo de los caracoles.
Criados en el respeto de las tradiciones y del ciclo de la naturaleza, se beneficiarán de todas las atenciones en cada etapa de su crecimiento.
A principios de mayo, los pequeños internados son liberados en un parque al aire libre donde encontrarán refugio y comida. Allí serán mimados durante varios meses, para que alcancen la madurez antes de las primeras heladas del invierno y del periodo de hibernación.
A continuación, se reservará una parte de las existencias: los caracoles seleccionados deberán garantizar la reproducción para la siguiente temporada. Los demás se servirán en sus mesas, preparados según la receta que les guste.
Nacido, criado y cocinado en la granja, el caracol Grosne es un caracol 100% natural:
- cultivar sin herbicidas, fertilizantes ni productos químicos.
- recetas sin colorantes, estabilizadores ni conservantes.