La curiosidad ya no es un defecto cuando una receta mágica puede convertirte en mago, hada o hechicero en un abrir y cerrar de ojos, siempre que conozcas la fórmula adecuada... y te lances... bueno, ¡casi! Así que si eres curioso y un poco travieso, ven y únete al mono Jacky para disfrutar de una buena dosis de humor y ventriloquía.