Hay para todos los gustos. Llegas frente al bar Bû con un bonito cartel que te hace desear entrar. Una decoración industrial y moderna, mezclando madera y metal en la que da gusto vivir. Te reciben con una sonrisa y te tratan como si estuvieras en casa. Es mejor tener una reserva: ¡lo recomendamos encarecidamente!
El Bar Bû tiene un menú sencillo y eficaz: hamburguesas, fish and chips y deliciosos cócteles. Es general, sin aspavientos, con buenos productos caseros (punto a favor de las patatas fritas): ¡espera comer! La denominación de las hamburguesas está bien pensada. Puedes elegir entre ZZ Top, Pavaroti, Big Lebovsky, Gérard Jugnot y muchos otros... Y para los marselleses que quieran ser chovinistas... Un buen fish and chips como nos gusta: un poco menos copioso que el resto, ¡está igual de bueno! Y para Navidad, el bar Bû propone una hamburguesa de trufa y foie gras a 28EUR que tiene una pinta estupenda... Y respecto a los postres, no tenía más sitio, pero vi algunos, y la próxima vez no me perderé ninguno.