A finales del siglo XIX y principios del XX se construyó en Metz el Barrio Imperial, un modelo de urbanismo nacido de la voluntad del emperador Guillermo II. Se extiende alrededor de la enorme estación de ferrocarril, construida entre 1905 y 1908 sobre más de 3.000 pilotes. Construido en piedra arenisca gris, recuerda a los robustos castillos del valle del Rin. Las coloridas fachadas de los edificios y casas particulares, construidas por arquitectos de toda Europa, se encuentran a ambos lados de las amplias calles del distrito. Desde el neorrománico hasta el Art Deco y el Jugendstil, todas las tendencias arquitectónicas de la Belle Epoque se mezclan armoniosamente.
QUARTIER IMPÉRIAL
Voir toutes les images