Junto al instituto Charlemagne, la plaza René Schwartz invita a jóvenes y mayores a divertirse en plena serenidad. Atrás quedan los areneros y las colas en el tobogán, sustituidos por juegos de primavera de todo tipo y forma. Hay mucho espacio para la aventura desde una edad muy temprana. Los niños mayores se reunirán para comentar el día y cotillear. A la hora de la merienda, nos reunimos en los bancos para recargar las pilas antes de partir hacia nuevas y coloridas historias.