Orestes ama a Hermione, que ama a Pirro, que ama a Andrómaca, que sólo ama a Héctor, su marido muerto en el campo de batalla: tal es la trama de la tragedia de RACINE, una lucha de sentimientos exacerbados, una cascada de amores imposibles caldeados hasta el más alto grado de ardor destructor. Casi olvidamos el telón de fondo, la guerra de Troya, de la que Pirro sale victorioso y Andrómaca cautiva. El amor loco arrastra a un pueblo ya devastado por la guerra y sus lagunas. En su puesta en escena, Stéphane BRAUNSCHWEIG convierte Andrómaca en una obra postraumática, cuyos héroes caminan ensangrentados, en una cresta, entre la resiliencia y el retorno de la violencia desenfrenada. No es el amor sino la guerra lo que les lleva a la locura. Aquí, todo es feroz, ineludible, incandescente.