Situada en Migé, en la zona de la denominación de origen Borgoña Coulanges-la-Vineuse, la finca se ha desarrollado desde 1988, y ahora cuenta con un viñedo de unas 16 ha y un potencial de 95.000 botellas. Jean-Luc Houblin y Valentin Vernin están al frente de la finca, su filosofía es cuidar las viñas para extraer lo mejor de ellas. Desde 2019, la finca cuenta con la certificación de Alto Valor Ambiental (HVE).