Muy pronto, estos tejidos de colores vivos, desconocidos hasta entonces, con sus tintes inalterables, iban a seducir. Toda la Provenza, desde el Languedoc hasta la Costa Azul, se convertirá, a lo largo del siglo XVI, en proveedora de estos tejidos, que seducirán desde el Sur hasta el Norte, y estas telas estampadas serán acaparadas en toda Francia durante varios siglos, que estarán plagados de crisis.
Así que hoy, sobre esta misma estrategia de despliegue a partir del Sur, Stéphane y Daniel Richard, que se hicieron cargo de la bella durmiente en 2009, están reviviendo una marca que, a lo largo de su historia, siempre ha ocupado un lugar especial.
Los aficionados se alegran de encontrar hoy la belleza de estas creaciones inspiradas en el Sur, pero también intemporales y universales. Como un ave fénix que resurge de sus cenizas, Souleiado ilustra una vez más el significado de su nombre en provenzal, ese momento en el que el sol se abre paso entre las nubes después de la lluvia