El manantial de Bué o fuente de los imbéciles brota de un pequeño edículo en una arboleda. Los templarios tenían un hospital en este lugar. A los habitantes de Pichange se les llama a veces "imbéciles". De hecho, este apodo tiene una explicación histórica... ¡un agua tan fría que volvía a la gente tonta! Cuenta la leyenda que un lejano antepasado desvió las tropas del terrible Gallas haciendo de simplón, salvando así al pueblo de ser saqueado.