Situado entre Estrasburgo y Molsheim, el pueblo de Duttlenheim está alejado de las principales atracciones turísticas. Tiene una rica historia religiosa, pasando de una religión a otra. A principios del siglo XIX, el pueblo albergaba una comunidad judía, de la que sólo queda el edificio de la escuela confesional (rue de la poste).
Duttlenheim fue una importante posesión de la iglesia abacial de Saint-Cyriaque en Altorf. A medida que cambiaban las alianzas, el pueblo fue cambiando de manos. El edificio más importante del pueblo es la iglesia de Saint-Louis (1777), un bello ejemplo del estilo neoclásico del siglo XVII. Un hermoso reloj de sol adorna la fachada sur, mientras que el coro del edificio está ocupado por un altar mayor que representa a Luis IX (San Luis), rey de Francia y patrón de la iglesia. En el muro interior, a la derecha de la iglesia, se encuentra la lápida de Hans Jacob von Landsberg. En el cruce de caminos se alza un magnífico Calvario barroco (1718), erigido por iniciativa de dos mujeres, que representa a Cristo en la Cruz rodeado por la Virgen María y San Juan. Su rasgo distintivo es el escudo de Neuenstein: sable, una rueda con cinco franjas doradas y Landsberg. Un pozo (siglo XVIII) destaca por su macizo brocal, cobijado por un tejado cubierto de tejas "Biberschwanz".
Desde la época de los romanos, no han faltado medios de comunicación: carriles bici, estación de ferrocarril, proximidad al aeropuerto y a la autopista.