A este joven chef le gusta sobre todo crear sorpresas y jugar con las sensaciones.
La especialidad de este joven pastelero es, sin duda, el corazón a corazón, que se encuentra en muchas de sus creaciones
Bajo la presión de la cuchara, una cápsula revela sus sorpresas: coulis de frutas, gelatina o brunoise de frutas cocidas y sazonadas, para una explosión de sabores en la boca.
Por encima de todo, al chef le gusta crear sorpresas y jugar con las sensaciones: crujientes, fundentes, ácidas... Incluso los clásicos son revisados y reequilibrados, como el Paris-Brest rebautizado como Paris-Saint Rémy, o el milhojas con su toque de ron en el fondant. La colección de pasteles cambia según las estaciones y la inspiración del chef. Toda la repostería se elabora diariamente en pequeñas cantidades y en colaboración con productores locales.
En cuanto a lo salado, el milhojas con crema de pistou y su tian de verduras son un guiño a esa Provenza soleada y cálida de la que el chef extrae su creatividad.
La tienda también contiene una zona de té y restaurante, un lugar íntimo donde la modernidad y el refinamiento se codean con la elegancia de las piedras antiguas. Un refugio cuando sopla el mistral: entonces podrá disfrutar del chocolate caliente casero o dejarse llevar por un "té en el nilo". En los días soleados, le recibimos en la terraza...