La historia del castillo comienza en 1175 con la construcción de una torre del homenaje sobre un promontorio que domina el valle por el que hoy discurre el canal de Borgoña. En el siglo XIII se construyó una suntuosa capilla. En los siglos XIV y XV, se fortificó con una poderosa muralla y cinco torres defensivas. Hacia 1460, Philippe Pot, Seigneur de la Roche (Castillo de la Rochepot), se convirtió en propietario del castillo. Era consejero privado del duque de Borgoña, Felipe el Bueno, y caballero de la Orden del Toisón de Oro. Reconstruyó la fortaleza y reformó la capilla. La repisa de la chimenea monumental del Gran Salón conserva el lema de Felipe Pot "Tant L Vault", dedicado a la Virgen María. La capilla está totalmente decorada con pinturas murales del siglo XV que representan a Cristo y los apóstoles. También merece la pena ver la réplica policromada de la tumba de Philippe Pot, cuyo original se conserva en el Museo del Louvre. A partir del siglo XVI, el castillo perteneció a varias familias importantes, como los Montmorency y los Vienne. En 1936, el conde Georges de Vogüé donó el castillo al Estado. Las colecciones se enriquecen regularmente, en particular con un magnífico conjunto de 7 tapices del siglo XVII que representan episodios de la vida de Moisés. Aparte de algunas reformas interiores, el castillo ha conservado su carácter medieval.
En 2008, la Región de Borgoña-Franco Condado se ofreció voluntaria para continuar la restauración del castillo y convertirlo en la pieza central de un proyecto patrimonial y cultural vinculado a la región.
Entre 2022 y 2024 se llevará a cabo una campaña de restauración sin precedentes. Gracias a ella se ha mejorado la experiencia de los visitantes, con la construcción de una nueva recepción y tienda, el acceso para discapacitados a la mayor parte del recinto y la apertura de nuevos espacios museísticos. Todo el recinto se ha mejorado con un innovador proyecto paisajístico.
Además de ser una atracción turística, el castillo forma parte de la identidad y la memoria colectiva de la región.
Visitas, actividades, eventos estivales, exposiciones, investigaciones arqueológicas... ¡es un monumento vivo que no se puede ignorar!